Solo, viviendo
en la noche
mas oscura,
sumergido en el
ensordecedor
silencio de mi culpa,
desoigo las voces
de viejos fantasmas
que gritan tu nombre,
y en mi alcoholica
agonia, llorando
tu recuerdo,
es con su tibio
abrazo, que me consuela
el nuevo dia.
TR
Enero 2010
