La madre tierra
enojada ,sembró
dolor y muerte
por doquier,
y a sus hijos
mas pobres
castigo sin querer.
La desesperanza
se hace carne,
en tu pueblo,
que ayer, rompio
las cadenas esclavas,
y comenzo a creer,
más, los gobernantes
en su designio
de dinero y poder
sumio a tu pueblo
en el hambre,
poniendolo de rodillas
hasta desfallecer,
hermano Haitiano
no te hagas preguntas
que no podras responder,
tomate de nuestras
manos, hay que
levantarse y renacer.
TR
Enero 2010
