Cuando la delicada rosa
florezca en el desierto,
y los mares se sequen
dejando sus recuerdos
de sal, en cuerpos inertes.
Cuando el sol se extinga y
la negra noche todo lo cubra.
con su manto de soledad.
Si te marchas, ese dia,
tal vez ,deje de amarte.
Pero si te quedas y me amas
sere desierto ardiente y
mar embravecido, brillare
mas que cien soles, desterrando
para siempre nuestra oscuridad,
y entonces, ese dia,
te seguire amando.
TR
Enero 2010
